Cuando decides unir tu vida a la de otra persona lo haces por convicción y amor, con la idea de pasar con él el resto de tu vida. Hay casos de matrimonios que duran años y hay otros que no duran ni si quiera un año.
La vida de casados es compleja, por lo que es indispensable la convivencia sana y el diálogo. Hablar, conversar y dar a conocer sus puntos de vista resulta primordial.
El desamoramiento es un estado que perfectamente se puede evitar a tiempo. Es indispensable que conozcas sus síntomas para ponerles un alto.
Generalmente, el desamor aparece cuando hay pocas manifestaciones de cariño, cuando hay problemas sexuales y desacuerdos en temas económicos y con respecto a los hijos.
Las crisis de pareja suelen ser repetitivas, todas tienen problemas y diferencias fuertes. El amor es como una planta que hay que abonar día con día. No dejes que la monotonía les gane, identifica los síntomas y ponles un alto:
-Ausencia de detalles y muestras de cariño
-Falta de comunicación entre ambos. Ya no se comunican como antes.
-Celos contínuos, ya sea que los sientas y no los externes o que se lo digas.
-Solo te fijas en sus defectos y no en sus virtudes.
-Gritos e intolerancias, se pierde el respeto entre ambos.
-Falta de interés de los gustos de la otra persona. Piensas más en ti que en tu pareja.
-Desgaste emocional, sientes que no estás a gusto contigo mismo ni con tu pareja.
-Desgano en tu arreglo personal.
-Rechazo sexual, reducción del deseo erótico.
-Pretextos para no compartir momentos en pareja.
Cada uno de estos síntomas pueden llevarte al desenamoramiento y pueden causar el fin de una relación. Si notas que tienes más de cinco síntomas, busca ayuda. Las terapias en pareja son muy efectivas.



