En enero del 2012 Melissa Dohme, una mujer de Florida de 20 años de edad, fue atacada brutalmente por su ex-novio.
El nombre del atacante es Robert Lee Burton Jr., de 22 años. Para entonces ya no eran pareja, pero Melissa había decidido reunirse con él una última vez para concluir su relación de una vez por todas.
La joven afirma que le habló y le manifestó que si lo veía una vez más la dejaría tranquila. “Me llamó a las 2 de la madrugada. Me dijo que había ido a la corte esa mañana, por el cargo de violencia doméstica, que necesitaba cerrar nuestra terrible relación y que solo quería un abrazo».
La ex-pareja había tenido problemas legales anteriormente ya que Melissa acusó a Robert de violencia doméstica. Debido a esto el cual el joven fue condenado a 10 horas de cárcel.
“No seguí mi intuición, que me decía que algo estaba mal. Ese fue el mayor error que cometí. Cogí mi gas pimienta y mi celular, pensando que con eso podría protegerme si lo necesitaba”, contó Melissa al diario BBC.
Sin embargo, aquel encuentro se convirtió en el peor momento de su vida: “Apenas llegué, extendió los brazos para abrazarme, pero tenía una navaja en la mano. La abrió y comenzó a apuñalarme una y otra vez”.
Una historia impactante
Después de ser apuñalada 32 veces, Melissa pensó que su vida había llegado a su fin: “Una joven me escuchó gritar y llamó al 911. Entonces Robert agarró un cuchillo más grande, de hoja dentada, y me atacó con eso. Sabía que la policía llegaría pronto y quería terminar conmigo. Tenía la intención de matarme.%0Me sentía bendecida por estar viva”.
Después de una larga recuperación, la cual conllevo varias cirugías y terapias, Melissa lloró la primera vez que se vio en un espejo: “Tenía apenas 20 años. Fue devastador. Sin embargo, mi fe era fuerte y yo sabía que no estaba en la Tierra para estar molesta por cómo me veía. Me sentía bendecida por estar viva”.

Meses después, Melissa conoció al equipo de servicios que le había salvado la vida, y uno de ellos, un paramédico llamado Cameron Hill. La invitó a ella y a su mamá a cenar: “Estaba muy emocionada. Me dio su número y me dijo ‘Sabes que estamos aquí para ti’, pero pensé que tal vez sólo estaba siendo amable. Después no podía dejar de pensar en él. Sabía que sentía algo por él, pero me preguntaba a mi misma: ‘¿Me siento así porque fue uno de los enfermeros que me ayudó?’”.
Una pedida de mano increíble
Melissa quiso agradecer la invitación de Cameron: “Me comuniqué con él y le dije que tenía una tarjeta de agradecimiento para el equipo. Él me dijo que fuera a la estación. Pensé que le daría la tarjeta y me iría, pero Cameron y yo terminamos hablando por seis horas”. El amor y el cariño entre Melissa y Cameron se dio como un cuento de hadas hasta que Cameron le pidió matrimonio a quien alguna vez fue su paciente.

“Me invitaron a dar el lanzamiento inaugural en un juego de béisbol del equipo Tampa Bay Rays, en reconocimiento a mi trabajo en las escuelas para alertar sobre las relaciones violentas. Yo estaba lista en el campo, pero no tenía bola de béisbol. Cameron se acercó para darme una. La pelotita llevaba escritas las palabras ‘¿Quieres casarte conmigo?’ Fue el momento más sorprendente de mi vida».
En el 2013 Robert Lee Burton Jr fue sentenciado a cadena perpetua. En aquel entonces Melissa declaró que sintió “haber recuperado su vida”, pero ese momento tan amargo ha quedado en el pasado: “Nos vamos a casar en unas semanas. Todas las personas que me salvaron, desde el primer oficial de policía en la escena hasta el último cirujano, irán a la boda”.
Historia retomada de us.hola.com




