
Todos queremos que nuestros hijos, cuando son bebes, tengan la capacidad de dormir toda la noche. Cuando ya son un poquito más grandes, nos volvemos más exigentes y queremos que hagan siestas. No obstante, para poder alcanzar estos deseos, necesitas saber algunos datos importantes.
Por Anna Andreatta
El sueño es un estado biológico que requiere de la maduración del sistema nervioso. Es imprescindible para un adecuado crecimiento físico, desarrollo neurológico y emocional del niño y tiene características muy específicas: debería haber ausencia o disminución de movimientos corporales, adopta una postura de descanso y tiene escasa respuesta a estímulos externos.
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Debido a su función en el desarrollo y bienestar de los niños y de las personas en general, pasa por cambios y necesidades diferentes.
Aquí te diremos (según estudios clínicos) cuales son las necesidades dependiendo de las edades:
- El recién nacido se despierta cada 3 horas aproximadamente, esto generalmente está regulado por la alimentación.
- Es importante que tu estés tranquila y así transmitirle seguridad a tu hijo. El momento de ir a dormir o conciliar el sueño es un momento de tranquilidad y así se debe sentir.
- Procura ser constante en el horario. Si hay normas, cabe la excepción. Si tu hijo sabe cuál es su horario podrás jugar con las excepciones.

- Dormir es un hábito que se aprende por lo que las rutinas son muy importantes. Lo ideal es establecer una rutina, esto hará que tu hijo aprenda a predecir o anticipar el evento: luces tenues, música suave, lectura de un cuento, entre otros.
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- Procura no crear hábitos que requiera de otros para alcanzar su sueño. No lo acostumbres a dormirse cargado o moviéndolo, dándole el biberón, paseando en el coche o en el carro. Esto genera hábitos de dependencia.
- Es importante que el último recuerdo que tenga tu hijo antes de dormirse sea su cuna y su cuarto, eso evita que busque lo que dejo antes de ir a dormir.
- Es conveniente evitar la TV y los videos juegos antes de ir a dormir, esta estudiado por especialistas del sueño que excitan el cerebro y cuesta mucho más conciliar el sueño.

- En el caso de los bebes se recomienda acostarlo en su cuna, boca arriba, buen colchón, sin almohada ni juguetes. Evitar mantas.
- Si vas a practicar colecho, procura igualmente tener una cuna donde tu hijo pueda hacer siestas de manera segura y así evitar accidentes.
- Procura que tu hijo logre alcanzar el sueño creando un espacio adecuado, pero no totalmente libre de luz y sonidos. Eso le dará mejor capacidad de adaptarse al mundo externo cuando tengas que salir con él.
Estos son algunos datos importantes que deberías considerar, sin embrago, si bien es cierto que dormir es un hábito que se aprende, no todos los bebés y niños son iguales frente al sueño. Hay más tranquilos, otros inquietos, llorones y algunos altamente demandantes. Lo importante es que estemos seguros de que las necesidades de alimentación e higiene están cubiertas y que tu hijo no tenga ningún malestar antes de ir a dormir. Luego de establecida una rutina clara, toca dedicar tiempo y los resultados van a llegar y podrás por fin descansar toda la noche o disfrutar de la siesta de tu hijo.
Anna Andreatta es Psicopedagoga, Especialista en desarrollo infantil síguela en sus redes sociales aquí.


