Como dice la canción …»Hay recuerdos que no voy a borrar… personas que no voy a olvidar…» y la lactancia es una marca que quedará tanto en nuestra vida de madres como en la de nuestros hijos…
Por María Fernanda Betti – @eligeamamantarasesorias
Y ¿cómo lograr que ese recuerdo, esa marca, sea positiva?

Sin lugar a dudas, es a través del amor y el respeto que ese recuerdo nos marcará de forma positiva.
¿cómo lograr que el destete sea «respetuoso»?
Es muy importante saber que el #destete respetuoso implica un «proceso», un viaje del cual podemos saber cuándo empieza pero no cuando termina…
Cada destete es único… hay tantos destetes como mamás e hijos. O, ¿te relacionas de idéntica manera con todo el mundo?
Te preguntarás cuál es el momento ideal para destetar… Aunque no lo creas el ideal es aquel que responda a las necesidades de alguno de los dos o de ambos.
Allí radica el primer paso de este «proceso»; reconocer si esos deseos son tuyos o de tu bebé o quizás es resultado meramente de prejuicios sociales.

Si eres tú quien desea destetar, lo primero que te sugiero es que te hagas la siguiente pregunta:
*¿Esos deseos/necesidades son míos o de quién más?
De esa manera, teniendo en claro las razones que te motivan a iniciarlo, podrás comenzar a transitarlo más liviana…
Aquí te comparto algunas herramientas que pueden resultarte útiles:
- Pon en palabras lo que va sucediendo. Descríbele a tu hijo las situaciones, los sentimientos y emociones que van surgiendo.
- No niegues ni ofrezcas el pecho. Es decir, no establezcas «batallas campales» por negarle el pecho o no uses el pecho como la primera alternativa para contener a tu bebé.
- Según su edad, adelántate con otro alimento, un cuento, un juego, un paseo, una canción…
- Define junto con tu hijo los lugares para «tomar teta», por ejemplo algún sector de la casa; un sofá en particular, etc.
Pero ¿qué sucede si el que quiere destetarse es el propio niño?

Es posible que algunos niños con la incorporación de alimentos o a medida que logran ser más independientes, pierdan interés en la lactancia y su demanda vaya disminuyendo paulatinamente hasta cesar por completo.
¿Qué hacer en estos casos?
- Si tu bebé es menor a 12 meses: ofrece el pecho antes de los demás alimentos y en un lugar tranquilo con la menor cantidad de distractores.
- Observa cómo van reaccionando tus pechos a esta disminución de demanda. Puedes extraerte un poco de leche para descomprimirlos. Hazlo cada vez que lo necesites… a medida que pasen los días, no será necesario.
- Refuerza los abrazos, mimos, palabras cariñosas hacia tu hijo.
- Pon en palabras los sentimientos que esto te genera… ¡todos son válidos!
- Recuerda: tu hijo no te lo está haciendo adrede ni para dañarte.
- Agradece todo lo vivido y aprendido durante este tiempo de lactancia.

No importa cuales son los motivos o quien es el que toma la iniciativa, siempre ten presente que el destete es un proceso el cual necesita tiempo, tolerancia, y paciencia.
De eso se trata, de ir avanzando contemplando tus propias necesidades y las de tu hijo. De saber que tenemos nuestros propios tiempos. De saber que no hay un momento ideal para comenzar o terminar… que cada diada mamá-bebé son únicas y como tal, el destete también será único.
Con el mismo amor con el cual lograste tu lactancia… despídete de ella…
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