Hola, mi nombre es Khaly Verdurmen, vivo en Panamá, tengo 33 años, soy esposa, soy madre de 2 menores de 8 años y entre tantos roles que llevo, como tú, Así Soy Mujer.
Hoy más que hablarte como coach, como profesional, como mujer, quiero hablarte como un ser humano que como tu, ha vivido situaciones de alto impacto en este año, año que había visionado de una manera ciertamente muy, muy diferente.
Hoy vengo a hablarte desde mi vulnerabilidad, confirmándote de ante mano como estos meses he tenido crisis emocionales, económicas, mentales, familiares y físicas catalizadas por todo el contexto de la situación actual. Y que a pesar de todas estas experiencias intensas, que me llevaron a desconocerme y a conocer partes que desconocía de mi entre lagrimas, puedo decirte hoy, que al comprender lo que vengo a contarte hoy, todo dio un cambio para mejor, pero tengo que confirmarte también #spoileralert…
…que el cambio inició en mi.

¿Te gusta nuestro contenido? ¡Entonces te interesará la siguiente nota! Panameña en Estados Unidos expone su vida para salvar la de otros en esta pandemia
Este 2020 ciertamente ha sido de cambios abruptos para todos. Nos haya impactado directamente las circunstancias o no, el cambio en el entorno social, es suficiente para confirmar una dinámica muy distinta dentro de nuestro día a día. Y sin duda cada realidad es muy particular pues tenemos diferentes dinámicas sociales, económicas, mentales, de creencias, emocionales y físicas y eso hace que definitivamente cada persona, aun en la misma casa, tenga una experiencia única e individual.
Pero hay una idea, una visión que muchas personas están compartiendo de forma muy seria y vívida, utilizándola para referirse a partes de su vida o en su vida en general, y es creer, sentir y vivir como si este 2020 fuese un año perdido.
Hoy quiero compartirte porque es importante para ti, que no te permitas apropiarte de esta idea, de esta perspectiva, que de por sí tiene la dinámica de pegarse con mucha facilidad en nuestra visión y afectar con creces nuestro día a día, nuestros planes y nuestra vida en su totalidad.
Y es que el 2020, lejos de ser un año perdido, ha llegado para que nuestra visión sea más 20/20 en todos los aspectos.
¿Cómo? Brindándonos de manera «obligatoria» 2 ingredientes fundamentales a nuestra vida:
Cambios y Cuestionamientos:

¡Sí! Te preguntarás, ¿esa es la clave? ¿eso es lo especial que hace el año?
Mi respuesta rotunda es ¡SI!
Ok, No voy a tapar el sol con un dedo, no es mi objetivo hablarte en un positivismo absoluto e irreal. Hemos y seguiremos viviendo situaciones desfavorables….lutos…pérdidas de vidas humanas, de negocios, de cosas materiales, de relaciones, de creencias, y hasta de las perspectivas que teníamos de nosotr@s mism@s. Pero como todo tiene dos polos, dos caras o mejor dicho todo tiene su aspecto favorable y desfavorable, hoy quiero presentarte el lado favorable de estas dos experiencias que nos trae el 2020 y es que los cambios y los cuestionamientos traen oportunidades de evaluaciones, análisis, incertidumbres que abren procesos de confirmación, de certeza que nos llevan a definir con mucha mayor claridad lo que apreciamos, valoramos y priorizamos. Brindándonos así espacios de apreciación reales y sinceros, espacio de mejora continua, de innovación y por sobre todo de mucho aprendizaje.
Y cuando todo esto sucede: crecemos…crece el amor, crece la fe, crece la creatividad, crece la unidad, crece el aprendizaje, crece la voluntad, crece el valor que le damos a la vida misma y tan solo con este último factor de crecimiento, la verdadera valoración de la vida misma, es suficiente para confirmar que no vale la pena ni por un segundo considerar el 2020 como un año perdido.
Ahora nuestros hijos, con nuestra guía pueden apreciar la educación con distintas perspectivas.
Ahora nosotros podemos reconfigurar la dinámica en nuestro hogar.
Ahora podemos replantearnos nuestras profesiones y modos de ingresos.
Ahora podemos entender y comprender mejor el valor de la salud, de la convivencia y del tiempo.
Estamos en junio, la mitad exacta de este año de 366 días se cumple el 1 de julio, el día 183 de este año bisiesto, por lo que, si no has desempañado el cristal por el que observas y validas tu realidad, estás a tiempo para hacerlo y aprovechar por completo esta oportunidad y accionar a full en el último semestre del año con la fuerza que requieres. Anímate y aprecia la oportunidad que tienes en este momento de redirección y reinvención. Te invito de todo corazón a sanar todas las áreas de tu vida. Y no está demás decirte desde mi corazón que si requieres apoyo, este en donde estés. Escríbeme, sin pena, sin juicios, sin miedos que con gusto te apoyo en tu proceso.
Con amor y todo el cariño,


