
Las fajas son un medio para sentirse más cómoda y ocultar los efectos visuales de la pancita en ropa muy ajustado. Sin embargo, ¿qué pasa cuando la faja se convierte en un elemento indispensable de nuestro diario vivir?.
Pareciera que estos artículos hacen magia, ya que comprimen tu vientre y desaparecen los gorditos.
Además, es una prenda que nadie ve.Son perfectas para usar cuando tienes una reunión importante o cuando vas a usar un vestido, reduces centímetros de cintura y tu silueta se hace mucho más curvilínea.
Este beneficio es el que más nos gusta a las mujeres, ya que nos vemos más flacas con solo usar una prenda, que ni siquiera se ve y nadie se da cuenta de que está allí.
Esto ocurriría si usas faja todos los días
Sin embargo, no todos son beneficios, si la usas todos los días, puedes llegar o a costumbrarte o a sentirte incómoda. La grasa abdominal solo se reduce con dieta y ejercicio, no con fajas.
Algunas fajas van a prometerte la reducción real de tallas, valiéndose de la transpiración de su neopreno, la realidad es que te van a hacer transpirar y ese líquido que pierdes lo volverás a recuperar una vez que tomes agua.
Si eres de las que las usa todos los días, tus músculos pueden dejar de trabajar para mantenerte firme, ya que si esta prenda hace todo el esfuerzo, al dejar de usarla, tu piel quedará más flácida.
Nuestra recomendación, es que las dejes para días ocasionales o para unas dos o tres veces por semana.
Aquí unas formas sencillas de usarlas:
Una blusa con faja incorporada, así solo tendrás que utilizar solo una prenda.

Faja en forma camiseta, pueden ser más cómodas que las convencionales.
Fajas de ganchos, suelen ser un poco complicadas al momento de colocarlas, pero te aseguras que no se te caerán.
Faja en forma de bustier, es excelente, ya que va desde tus senos hasta las caderas.
Faja short para que se acople mejor a tu cuerpo.
Faja enteriza para usarlas con jeans.
Fajas cortas que van directo en tu vientre.








